Historias de Aunno
Content
Historias de Aunno
Cuenta la leyenda que, después de que Aunno partiera hacia el verdadero fin del mundo, varios amigos, entre ellos Bragi, bebieron hasta perder el conocimiento por la tristeza. En ese momento, tuvieron una ocurrencia: ¿por qué no imitar las «Fábulas de Aha» y recopilar sus propios disparates para conmemorar a su viejo amigo? Y así pasó el tiempo, y tanto Aunno como sus amigos acabaron abandonando la taberna. Solo este libro de cuentos, igual que Aunno, seguía apareciendo sin invitación por todos los rincones de la taberna. Versión de Bragi ¿Saben algo? Lo de llegar sin invitación es una suerte que ni siquiera el propio Aunno puede controlar. No se trata tanto de adónde quiere ir él, sino de dónde se necesita que llegue. Muchas veces, tras abrir el portal de teletransportación de la taberna, aparece al azar en el váter de algún planeta acuciado por el peligro. Para los lugareños, es como si un superhéroe saliera del váter listo para salvar el mundo. Por eso, todos llaman con cariño a este héroe anónimo... Vaterman. Versión de Avispa Blanca ¿Aunno? Déjame hablarte de la primera vez que lo vi. En aquel entonces, Ezni-V todavía era un planeta minero. Un joven erudito llegó hasta allá y nos enseñó lo que era la dignidad. Cuando el gobernador de la zona minera se dio cuenta de lo que pasaba, no tardó en dar la orden de reprimirnos. Y justo cuando no teníamos salida, un hombre apareció por aquí. Compró un trozo de mineral con una moneda, cambió el mineral por un cuchillo, cambió el cuchillo por un par de zapatos... Tiempo después, una cantidad incontable de billetes cayó como si fuera lluvia. Ahora, todo ese dinero amontonado como montañas no vale ni un crédito. Versión de Pastor ¡Hic! En ese entonces, ese compadre entraba y salía de las peleas con dos copas en la mano. Se abrió paso a tajos desde Layton hasta el planeta Reidmann y, cuando terminó, el hielo de su bebida todavía no se había derretido. No existía truco de taberna que no dominara ni juego de la Exultación en todo el universo que no conociera. La última vez apostó con Bragi para ver quién le ganaba una carrera al perro guardián de Wen II. Sobre el resultado... pues claro que ninguno de los dos lo logró. Dicen que ese perro casi le muerde el trasero hasta al mismísimo Aha. En todo el universo, aparte de Akivili, ¿quién podría correr más rápido que él? Versión de Viejo Candil En mi opinión, la estética de la Exultación de Aunno es demasiado seria. Él va a los lugares donde se necesitan risas o donde el peligro es inminente y se mete en el juego como una pieza más para disfrutar de todo el proceso. Aunque parezca un espíritu libre, en realidad es un fundamentalista total de la Exultación. Una vez, sacó una foto grupal con mucho misterio y nos contó muy emocionado lo valientes que habían sido las grandes figuras a su lado durante la guerra contra El Enjambre. "Pero ¿dónde está la diversión?", preguntaron los oyentes. "Lo de siempre", dijo mientras sacaba un tablero de Ajedrez de la suerte real. "Quien no desafía no recibe recompensa. Vénceme y te daré diversión". Versión de Ofelia ¡Bah! No escuches las tonterías de esos idiotas borrachos. Las hazañas de Aunno no las podrías terminar de escribir ni aunque crearas un libro de arena en movimiento perpetuo... siempre brotan historias nuevas. Encontró el barco de los Bufones que se había perdido en el sistema Caries. Le quitó con engaños a Macbeth la Espada de Probabilidad que ganó en un juego de la Exultación. Les tejió un laberinto de chistes malos a los Arquitectos para atrapar al Devorador Volador. Pasó un día y una noche con un espíritu inquisitivo hasta que no supo qué preguntar... Un momento, ¿en serio fue él quien hizo eso último? Siento que yo tampoco estoy sobria del todo...
