BitTopup Wiki
Volver a la lista

Informe de análisis de los restos del Devastador

Content

Informe de análisis de los restos del Devastador

Debido a las necesidades de los futuros experimentos, se escanearon y analizaron los restos del Devastador Asat Pramad (código: espécimen γ) para confirmar su seguridad y, sobre esa base, analizar sus rasgos residuales. A continuación se presenta el informe del análisis. 1. El sujeto experimental γ tiene forma de dado de veinte caras y, por el momento, no se ha observado que posea capacidad de transformación. Tras separarse del cuerpo principal, conserva cierta conciencia propia e interfiere de forma continua en el desarrollo del experimento a través del habla durante el proceso de evaluación. Dado que no es posible identificar el órgano fonador del sujeto experimental, resulta imposible interferir en su comportamiento. 2. El sujeto experimental posee cierta capacidad para interferir en la realidad fuertemente relacionada con la Vía de la Exultación. Si lo que afirma el piloto en funciones del Expreso Astral es cierto, es posible que, tras girar, el sujeto experimental posea un mecanismo capaz de alterar la realidad a gran escala. Por motivos de seguridad, se debe inmovilizar para evitar accidentes en el experimento. Además, el sujeto experimental posee cierta capacidad para interferir en los informes de análisis, como por ejemplo ahora, ¿a que es muy interesante? Se desconoce cómo funciona. Según la normativa de gestión de experimentos del Instituto de Ciencias de la Vida, cualquier miembro del personal que entre en contacto directo o indirecto con el sujeto de prueba γ deberá evitar comunicarse con este en la medida de lo posible. Solo soy un dado que busca a alguien con quien charlar para pasar el rato, ¿por qué desconfías tanto? Mira, ¿acaso ese tal Faro y yo no tuvimos una charla muy amena? 3. Parte de la materia en el interior del sujeto de prueba experimenta un proceso continuo de autoaniquilación cíclica, presumiblemente relacionado con la influencia de la Vía de la Destrucción. Si lo comparamos con la vida orgánica, se asemeja al proceso en el cual el sistema inmunológico identifica por error a las células sanas como patógenos y las destruye de forma continua. Inesperadamente, se encontró una enfermedad que coincide en gran medida en la base de datos de la Sociedad del Conocimiento (nota: los datos proceden de principios de la era 2157, del informe de la enfermedad genética de un paciente llamado Murata Oboro), cuyo nombre académico es: maldición del deterioro. El precio de una pequeña infidelidad emocional: la sangre dorada de la Destrucción quiere quemar algunas cosas que jamás podrá quemar, igual que siempre hay amantes que esperan que olvides todo lo relacionado con tu ex... Ah, no te lo habrás tomado en serio, ¿verdad? Una metáfora, solo usé una pequeña metáfora, no te pongas tan serio. A diferencia de los casos registrados, en el interior del sujeto experimental existe un mecanismo de regeneración que ha alcanzado un equilibrio relativo con la destrucción. Los patógenos alternan en un ciclo continuo entre los estados de muerte y recuperación, como una pequeña reacción termonuclear. No puedo ni imaginar la tortura que supondría que este proceso se repitiera de forma incesante en el interior del sujeto experimental. Además, a diferencia de los síntomas de Murata Oboro, estas sustancias destruidas son incompatibles por naturaleza con la materia que compone al sujeto experimental γ, por lo que son los verdaderos patógenos que deberían eliminarse. ¿Por qué? Estás permitiendo que un cáncer inmortal arda en tu cuerpo. ¿Quién sabe? Al igual que nadie sabe de qué lado caerá el dado antes de que deje de rodar, mejor dejemos algo de suspenso en esta historia... ... Conclusión: El sujeto de prueba no presenta anomalías. Se puede avanzar a la siguiente fase del experimento.